Van a Clonar al Hombre de Neanderthal.   Leave a comment

George Church, profesor de genética de la Facultad de Medicina de Harvard, aseguró que es capaz de clonar a un neandertal con el ADN extraído de fósiles antiguos y que solo necesita a una mujer “aventurera” que esté dispuesta a alunbrar su creación.

El genetista molecular , catedrático y egresado de la Universidad de Harvard, propuso clonar al hombre de Neandertal y aseguró que él en su laboratorio ya dispone de la tecnología necesaria para hacerlo,

En una extensa entrevista con el diario alemán Der Spiegel, Church no solo consideró técnicamente posible “resucitar” al Homo neanderthalensis, sino que abogó por clonar un buen número de ellos para ver si adquieren “auténtica conciencia de grupo, lo que les conferiría un sentimiento de identidad. Ellos pueden crear una nueva cultura neoneandertal .

Técnicamente, opinó el experto, la clonación de mamíferos empieza a ser una realidad y la tecnología que permite leer y escribir ADN es ahora cerca de un millón de veces más rápida que hace apenas siete u ocho años. “Si podemos clonar cualquier clase de mamífero, es muy probable que también podamos clonar un ser humano. ¿Por qué no deberíamos ser capaces de hacerlo?”

“¿Quizá porque está prohibido?”, preguntó el entrevistador de Der Spiegel, a lo que el científico de 58 años respondió que la ley dicta eso en Alemania, pero “no está prohibido en todo el mundo, y por otro lado las leyes pueden cambiar”.

El pionero en biología sintética consideró probable que el primer bebé neandertal nazca dentro de poco tiempo, pero que depende de muchas cosas, entre ellas, encontrar una madre humana “muy valiente”.

El científico además opinó que una ventaja de clonar neandertales es que éstos seguramente “tendrían una forma de pensar diferente a la nuestra… Sabemos que tenían una capacidad craneal superior y es probable que su forma de razonar sea un beneficio para nuestra especie”.

Church explicó que “lo primero que se necesita es secuenciar el genoma del Neandertal, algo que ya ha sido hecho. El siguiente paso sería cortar ese genoma en, digamos, 10 mil trozos y después sintetizar cada uno de ellos. Por último, habría que introducir esos fragmentos en una célula madre humana”.

Repitiendo una y otra vez esta operación, detalló, se puede obtener una línea celular que estaría cada vez más y más cerca a la correspondiente secuencia del Neandertal.

“En mi laboratorio hemos desarrollado un procedimiento semiautomático para llevar a cabo esta tarea. Al final podemos ensamblar todos los fragmentos en una célula madre humana, a partir de la que será posible crear un clon de neandertal”.

Por último, y una vez creado el embrión, será necesario implantarlo en el útero de una mujer de nuestra especie. Para ello “se necesita una mujer humana extremadamente valiente”, comentó.

Además de las consideraciones éticas de llevar a término un embarazo de estas características, está el hecho de que los bebés de los neandertales eran más grandes que los de Homo sapiens, por lo que se necesitaría que la voluntaria fuera muy ancha de caderas. Aún así, es más que probable que el parto tuviera que llevarse a cabo por cesárea.

Finalmente, el investigador vaticinó que, tras el impacto inicial, los bebés neandertales pueden llegar a ponerse de moda entre los padres humanos, pero “solo hay una forma de saberlo”.

En Regénesis, el libro más reciente que ha publicado Church, el genetista aborda el tema de “cómo la biología sintética puede reinventar la naturaleza y a nosotros mismos”, y plantea la premisa de una «segunda creación» del ser humano, una que, a diferencia de la primera, el protagonista sería el propio hombre.

Y ha defendido que este proyecto podría “proporcionar respuestas a la curación de enfermedades como el cáncer, el VIH” o podría “dar la clave para vivir 120 años”.

En 2006 comenzó el Proyecto Genoma Neandertal, con la meta de secuenciar el genoma completo de los neandertales. Para 2010 presentaron el primer borrador, en el cual se pudo descubrir que el genoma de los humanos actuales tiene entre un 1% y un 4% de genes neandertales. Pero si bien la mayoría de los científicos aceptaron estos descubrimientos, que se pudieron comprobar igualmente con otro grupo de genetistas, hubo quienes no estuvieron de acuerdo en cómo interpretar ese porcentaje. Los que realizaron los estudios lo interpretaron como una evidencia de que nuestros antepasados Homo sapiens tuvieron relaciones sexuales con los neandertales, y generaron descendencia, tanta como para dejar una marca en nuestro genoma. Pero un nuevo estudio pone sobre el tapete una discusión que venía dándose en los laboratorios de paleo genética, que dice que ese porcentaje debería interpretarse de otra forma, no cómo que hubo cruce entre estas especies, sino como proveniente de un ancestro común a las dos especies

Ahora, para que comprendamos un poco sobre estas comparaciones de genomas, debemos tener en claro que un genoma es la totalidad de la información genética de un organismo dado. Si tomamos esa totalidad de un humano, y la comparamos con la de otro humano, la similitud es del 99,9% entre ellos. Si comparamos un genoma humano con el de un chimpancé, la similitud entre toda esa información es del 98%. Ahora, si lo hacemos con los neandertales, da aproximadamente 99,86% de similitud. ¿Vamos más lejos? Si lo comparamos con un ratón, tenemos una similitud del 85%.

reconstrucción de un anciano neandertalPero cuando hablamos de ese 1-4 % de genes neandertales que tenemos, no hablamos de similitud del genoma, sino de que hemos heredado genes neandertales, que representan entre el 1 y el 4 por ciento de nuestro genoma. Para que se entienda, nosotros heredamos el 50 por ciento de nuestros genes de nuestra madre, y el otro 50 por ciento de nuestro padre. Esto no quiere decir que el otro 50 por ciento sea diferente del genoma de nuestra madre, es similar en un 99,9%. De lo que se habla es de la copia que se recibe por herencia.

En paleoantropología, que es principalmente el estudio de los fósiles de nuestros antepasados, existe un gran debate sobre cómo fue la relación entre los Homo sapiens y los neandertales. Los primeros se originaron en África hace unos 200 mil años, llegaron a Medio Oriente hace unos 100 mil años, y a Europa hace al menos unos 40 mil años. Los neandertales, se originaron hace al menos unos 400 mil años en Europa, y vivieron principalmente allí, y en la región de la actual Rusia y también en Medio Oriente. Ambas especies convivieron durante decenas de miles de años. Algunos de los fósiles fueron interpretados como híbridos, es decir con características de ambas especies. Pero el asunto es que una de ellas desapareció, los neandertales, de los cuales no se han encontrado evidencias fósiles de menos de 30 mil años.

Entonces la opinión general fue que los sapiens, nuestros ancestros, los aniquilaron en la competencia por los recursos medioambientales. Pero con el tiempo, las evidencias que se fueron descubriendo apuntan a una convivencia pacífica, por lo que se empezó a buscar otra razón para la desaparición. Una de ellas, dice que los neandertales podrían haber sido absorbidos dentro de una población sapiens que era mayor. Esta postura recibió un fuerte apoyo con el descubrimiento de que llevamos genes neandertales dentro.

Pero el nuevo estudio apunta a otra explicación. Publicado en Proceedings of the National Academy of Sciences por Anders Eriksson y Andrea Manica, alega que el compartir un ancestro común entre neandertales y sapiens, explica mejor que la cruza de especies, el por qué los humanos actuales de Europa y Asia comparten entre un 1 y un 4 % de sus genes con los neandertales.

El asunto es que tanto Neandertales como Homo sapiens, comparten un ancestro común que debe haber existido al menos hace unos 500 mil años, tanto en Europa como en África. Se cree que ese ancestro común habría sido la especie fósil conocida como Homo heidelbergensis. Pero hace unos 350 mil años las especies se separaron dando a lugar a los neandertales en Europa, y a los sapiens en África.

Según el nuevo estudio, los sapiens del norte de África, más cerca de Europa, habrían retenido más de su ADN ancestral, que compartían con sus parientes neandertales. Los sapiens de más al sur de África, no los habrían conservado esos genes. Cuando esos sapiens se expandieron por Europa y Asia, llevaron consigo los genes que compartían con los neandertales, no es que fuesen neandertales, sino que los compartían con ellos por ese ancestro común que tenían.

El tema es que estos estudios genéticos, y en especial este, generalmente se olvidan de prestar atención a la antropología y a la paleoantropología. Clamar que no había contacto entre las poblaciones de una misma especie que vivían en un mismo continente, y que tampoco hubo contacto entre dos especies distintas que a veces compartían cuevas, es no conocer mucho sobre como se comportan las poblaciones humanas. Sin contar con que este estudio no ha realizado comparación alguna de genomas, sino que sólo se basa en un análisis realizado por un ordenador.

Por ahora la mayoría de los científicos, no sólo los genetistas, están a favor de interpretar ese 4% de genes neandertales como que hubo contacto esporádico entre las especies, que terminó dejando una huella genética. Incluso algunos han llegado a opinar que este estudio es obsoleto, ya que se basa en premisas ya abandonadas por todos.

Podria lucir este aspecto….

Recreación de un neandertal del siglo XXI, en el Neandertal Museum de Dusseldorf (Foto: H. Neumann).

A mi me recuerda a Javier Clemente….

Bromas aparte es un tema muy serio, y que podria tener un gran abanico de consecuencias, eso si…volver a la vida al hombre de Neanderthal, seguramente la unica especia inteligente junto al Homo Sapiens….me parece brutal, la noticia más importante en 5000 años.  Jugar a ser Dios…..

Quien sera la candidata…para llevarlo en su vientre…………

 

El hombre de Neandertal (Homo neanderthalensis) es una especie extinta del género Homo que habitó Europa y partes de Asia occidental desde hace 230 000 hasta 28 000- 11500 años atrás, durante el Pleistoceno medio y superior y culturalmente integrada en el Paleolítico medio. En un periodo de aproximadamente 5000 años se cree convivió paralelamente en los mismos territorios europeos con el Hombre de Cro-Magnon, primeros hombres modernos en Europa. Esta convivencia se ha demostrado por fósiles hallados en las cuevas de Châtelperron.

Sus características definidoras, a partir de los huesos fósiles descubiertos hasta ahora (unos 400 individuos), son: esqueleto robusto, pelvis ancha, extremidades cortas y robustas, tórax en barril, arcos supraorbitarios resaltados, frente baja e inclinada, faz prominente, mandíbulas sin mentón y gran capacidad craneal —1550 cm³—. Vivían en grupos sociales organizados, formados por alrededor de unos treinta miembros casi todos con parentesco (clanes), dominaban el fuego y podían fabricar herramientas rústicas que incluían huesos y piedras.

Los neandertales fueron una especie bien adaptada al frío extremo congruente con la 4° y última glaciación. Tenían un cráneo alargado y amplio, baja estatura y complexión robusta, y nariz amplia de aletas prominentes, rasgos que denotan adaptación a climas fríos, como se puede observar actualmente en las poblaciones del Ártico y muy probablemente dueños de un olfato más desarrollado que el hombre moderno. Su cerebro era igual o incluso más grande que el de los hombres modernos.

Un neandertal promedio podría alcanzar unos 1,65 m, era de contextura pesada, dentadura prominente y musculatura robusta. Si bien su estructura ósea no los hacía corredores de largo aliento, sí podían establecer cortas y rápidas carreras persecutorias o escapistas; eran sobre todo caminantes de largas distancias. Estudios anatómicos realizados han determinado que el neandertal podía articular una fonética limitada respecto a la que actualmente posee el hombre moderno, debido a la ubicación de la laringe, situada más arriba que la de este. Otros estudios recientes indican que los neandertales podían dar grandes mascadas a su alimento gracias a una mayor apertura bucal. La expectativa de vida de un miembro adulto en un medio ambiente tan extremo, riguroso y hostil no sobrepasaba los 40 años en los hombres y 30 en las mujeres.

El estilo de herramientas líticas utilizadas en el Paleolítico medio por los neandertales se conoce como la cultura Musteriense, así llamada por haber sido encontradas por primera vez en el yacimiento arqueológico Le Moustier. La cultura musteriense está caracterizada por la utilización de la técnica de talla Levallois. Estas herramientas fueron producidas usando martillos de percusión blandos, de hueso o madera. En los últimos tiempos de los neandertales aparece en el registro arqueológico el estilo Châtelperroniense, considerado como más “avanzado” que el musteriense.

File:Neanderthalensis.jpg

El término Homo neanderthalensis («hombre del Neanderthal») fue propuesto en 1863 por el geólogo William King en una conferencia de la Asociación Británica para el Avance de la Ciencia, y mencionado en su publicación de 1864: «El supuesto hombre fósil del Neanderthal». Neandertal hoy se escribe de dos maneras: la ortografía de la palabra alemana Thal, que significa ‘valle’, fue cambiada a Tal a principios del siglo XX, pero la primera forma de escribirlo es la que a menudo se utiliza en inglés y siempre en la nomenclatura binominal, mientras que en alemán y español generalmente se usa la forma moderna, que es la recomendada por el Diccionario Panhispánico de Dudas.

El comienzo de la historia del hombre de Neandertal es también el inicio de la paleoantropología. En agosto de 1856 fue descubierto el espécimen que luego sería conocido como Neandertal 1. El lugar fue la cueva Feldhofer en una zona encañonada del valle del río Düssel, cerca de Düsseldorf, Alemania, que se llama valle de Neander (en alemán Neandertal), tomado del compositor y teólogo Joachim Neander.

Los primeros fósiles fueron encontrados en Engis (Bélgica), en 1829 (Engis 2). Le siguen los de Gibraltar, en la cantera de Forbe en 1848, pero no se reconoció el significado de estos dos descubrimientos hasta bastante después de que se diera a conocer el famoso Neandertal 1. Este fue hallado en 1856 cerca de Düsseldorf en el valle del río Düssel en Alemania, tres años antes de que Charles Darwin publicara El origen de las especies.

El descubrimiento, en 1856, fue realizado por Johann Karl Fuhlrott y descrito en 1857 por Hermann Schaaffhausen. Franz Mayer, para explicar dicho hallazgo, inventó una teoría curiosa. Según Franz el esqueleto pertenecía a un cosaco ruso que perseguía a Napoleón a través de Europa. Explicaba que el cosaco sufría raquitismo, lo que explicaría la forma arqueada de sus piernas, y que el dolor del raquitismo le hacía arquear tanto las cejas que le produjeron unos fuertes arcos supraciliares

File:Range of Homo neanderthalensis.png

Ditribucion maxima del Hombre de Neanderthal

 

Mientras Homo sapiens evolucionó en África, desde donde migró hace entre 100 000 y 60 000 años hacia el resto del planeta, el hombre de Neandertal se supone que desciende de Homo heidelbergensis.

El hallazgo de Homo antecessor en Atapuerca ha esclarecido el significado de la mandíbula aparecida en 1907 en Mauer, cerca de Heidelberg (Alemania), la cual coincide cronológicamente con los Homo erectus, pero difiere de éstos y de los neandertales, concluyéndose que quizás fuera un estadio intermedio entre Homo erectus u Homo ergaster y neandertales. Un cráneo exhumado en Steinheim (Alemania) datado en 250 000 a. C podría corresponder a la misma especie de Homo heidelbergensis o preneandertaliense. En dichos casos hablamos de la glaciación de Mindel o del interglaciar Mindel-Riss, respectivamente. El último de estos cráneos está más evolucionado aún que la mandíbula del primero, pero su capacidad craneal es baja (poco más de 1150 c.c.).

File:Homo sapiens neanderthalensis.jpg

El hallazgo de Homo antecessor en Atapuerca ha esclarecido el significado de la mandíbula aparecida en 1907 en Mauer, cerca de Heidelberg (Alemania), la cual coincide cronológicamente con los Homo erectus, pero difiere de éstos y de los neandertales, concluyéndose que quizás fuera un estadio intermedio entre Homo erectus u Homo ergaster y neandertales. Un cráneo exhumado en Steinheim (Alemania) datado en 250 000 a. C podría corresponder a la misma especie de Homo heidelbergensis o preneandertaliense. En dichos casos hablamos de la glaciación de Mindel o del interglaciar Mindel-Riss, respectivamente. El último de estos cráneos está más evolucionado aún que la mandíbula del primero, pero su capacidad craneal es baja (poco más de 1150 c.c.)

Clasificación

William King asignó en 1864 el nombre Homo neanderthalensis a los restos encontrados en 1856, dándoles condición humana pero considerándolos una especie diferente. Posteriormente y debido a su elevada capacidad craneal, equivalente a la del humano actual (y muchas veces superior), se le denominó Homo sapiens neanderthalensis durante la mayor parte del s. XX, a pesar de las notables diferencias anatómicas. Su lugar en la clasificación científica ha sido fuertemente debatido, pero el consenso actual lo ubica como una especie aparte (Homo neanderthalensis).

Hay diversas opiniones sobre la distancia entre neandertales y Homo sapiens. El análisis paleontológico cráneo-facial muestra importantes diferencias morfológicas, sustentando la consideración en especies diferentes. El análisis comparativo dental parece apuntar que la divergencia entre neandertales y humanos actuales ocurrió hace un millón de años.

La extracción de ADN de esqueletos de neandertales entraña muchos problemas, debido a la contaminación de las muestras con bacterias que colonizaron los cuerpos de los neandertales después de su muerte y con material genético humano proveniente de la manipulación de los huesos durante la excavación y en el laboratorio. A pesar de estas dificultades, se ha logrado extraer ADN de varios ejemplares y se han obtanido secuencias tanto del del ADN mitocondrial como del nuclear, como hemos visto por el equipo de Church.

Genoma mitocondrial

El primer análisis del ADN mitocondrial tuvo lugar en 1997, a partir de un individuo de la cueva de Feldhofer (Alemania). Este primer análisis reveló que las diferencias genéticas entre H. neanderthalensis y H. sapiens son significantemente mayores de las que se observan entre diferentes humanos modernos. También se determinó que el ejemplar examinado no presentaba mayor similitud con los europeos que con otros grupos humanos, al contrario de lo que podría esperarse dada la presencia en la misma zona geográfica. Posteriores análisis de ADN mitocondrial neandertal en 1999 (Rusia), 2000 (Croacia) y otros, corroboran estas conclusiones.

La secuencia completa del genoma mitocondrial de los neandertales se logró en 2008. Los genomas de H. sapiens y H. neanderthalensis coinciden en un 99,5 %. El grado de diferencia filogenética entre los neandertales y los humanos modernos confirma que los primeros no eran antepasados directos de H. sapiens. Comparando el genoma mitocondrial completo con el del humano moderno y del chimpancé, se estima que la divergencia entre neandertales y humanos modernos ocurrió hace 660 000 ± 140 000 años.

La conclusión aceptada de que Homo sapiens no desciende de H. neanderthalensis no descarta que haya tenido lugar un pequeño aporte neandertal al acervo genético de los humanos modernos. Un estudio de 2006 estimó que los euroasiáticos poseen al menos un 5 % de genes arcaicos que se pueden atribuir a hibridación con neandertales. El cruce entre especies podría haber tenido lugar cuando el ser humano moderno llegó a Oriente Medio tras salir de África.

[editar] Genoma nuclear

La primera secuencia del genoma nuclear fue publicada en 2010. En el proyecto se han llegado a secuenciar un total de 5525 millones de nucleótidos, que constituye cerca del 63 % de la totalidad. El borrador genómico ha sido producido a partir de tres muestras procedentes del yacimiento croata de Vindija, correspondientes a tres individuos femeninos diferentes, y se complementó con la secuenciación parcial de otros tres neandertales procedentes de Mezmaiskaya (Rusia), de Feldhofer y de la cueva de El Sidrón (España). La contaminación con ADN moderno ha sido calculada, a partir de diferentes marcadores genéticos, entre el 0 y el 0,5 por ciento. Este estudio confirma la presencia de genes neandertales en poblaciones euroasiáticas, estimando esta contribución de entre un 1 y un 4 %. El comienzo de la divergencia entre H. sapiens y H. neanderthalensis se calcula en 825 000 años, en el límite superior de la fecha estimada a partir del genoma mitocondrial.

Gracias al estudio del genoma neandertal, se han descubierto nuevos datos sobre esta especie. Se sabe que podían ser pelirrojos, por poseer ciertas variantes del gen MC1R asociadas con este color de pelo. También se ha descubierto el locus del grupo sanguíneo ABO   y que los adultos tenían intolerancia a la lactosa. La variante del gen del habla FOXP2 característica de los seres humanos modernos, también fue encontrada en los especímenes de El Sidrón, sugiriendo que los neandertales tendrían las facultades básicas del lenguaje.

En la Península Ibérica hay pruebas de su existencia desde los primeros estadios (hace unos 230 000 años) hasta hace aproximadamente 28 000 años, como indican estudios recientes.

Surgieron hace unos 230 000 años en el Paleolítico Inferior y desaparecen del registro fósil hace unos 33 000-28 000 años, después de haber creado y desplegado la importante y extendida cultura Musteriense, que se considera como la expresión del Paleolítico Medio, y también el Châtelperroniense, que actualmente se cree que habría sido autóctono. Las causas de su extinción son todavía motivo de debate.

Los neandertales eran recolectores-cazadores, existiendo pruebas de consumo de grandes animales, como los mamuts. En la segunda década del siglo XXI se encontraron restos de consumo de marisco de hace unos 150 000 años de antigüedad en un yacimiento de España, actividad que hasta ese entonces se creía exclusiva de H. sapiens.

Es polémica la cuestión acerca de qué forma de comunicación manejaban los neandertales: si un lenguaje relativamente similar al moderno (con estructura compositiva y reglas gramaticales, de modo que un número limitado de palabras se combina para crear un número ilimitado de frases posibles) o algunas formas menos desarrolladas y, en cierto sentido, más próximas al sistema de comunicación de los simios.

Entre los autores que consideran que los neandertales no usaban un lenguaje como tal está el arqueólogo Steven Mithen, de la Universidad de Reading, que defiende la teoría de que tenían un sistema de comunicación “Hmmmm” (es decir, holístico, manipulador, multimodal, musical y mimético). Lieberman realizó un modelo coincidente con la opinión de Mithen: la situación del cuello adelantado y la disposición de la laringe parecerían haber dificultado un lenguaje articulado, sin embargo otros estudios suponen que el hioides estaba lo suficientemente desarrollado y posicionado como para la emisión de fonemas discretos con capacidad simbólica, aunque de un modo mucho más tosco que en el Homo sapiens. Por otro lado, en el ADN obtenido de restos neandertales se ha encontrado una variante del gen FoxP2 relacionada con el habla en H. sapiens, lo cual implica que, desde el punto de vista genético, estaban capacitados para el lenguaje.

El arte (musteriense) de los neandertales aún presenta controversias: André Leroi-Gourhan, entre otros, observó que podían, y de hecho solían, rendir homenajes a sus difuntos (elaborando sencillas tumbas), bastante tardíamente, cuando ya podrían haber entrado en contacto con H. sapiens. Los neandertales parecen haber estado dotados de la suficiente habilidad como para copiar rudimentariamente el arte de los H. sapiens primitivos: en yacimientos correspondientes a neandertales se han hallado algunos pocos objetos de cuerno pulido que parecen haber tenido un valor estético e incluso una muy tosca máscara confeccionada con una basta placa de piedra a la cual se le practicaron dos oquedades a modo de ojos.

La cueva de Nerja alberga, según estudios de 2012, las que podrían ser las pinturas más antiguas de la humanidad. Si la datación es correcta, se considera muy probable que hayan sido realizadas por neandertales.

En junio de 2012, se hicieron públicos los resultados de una investigación científica llevada a cabo por investigadores británicos, portugueses y españoles, bajo la dirección de Alistair Pike, del Departamento de Antropología y Arquelogía de la Universidad de Bristol, según la cual algunas pinturas de las cuevas del norte de España, Altamira, El Castillo, Tito Bustillo, entre otras, tendrían una datación de por lo menos 40 800 años. Aparte de convertirlas en la manifestación pictórica más antigua de la humanidad (existen grabados más antiguos en África), también abre la posibilidad, según los antropólogos, a considerar seriamente que sus autores fueran neandertales

Se han propuesto muchas explicaciones para la extinción de los neandertales, en relación o no con la expansión de los cromañones con los que convivieron en Europa en los últimos milenios de su vida como especie. El paleobotánico José Carrión, de la Universidad de Murcia, propone una tesis de extinción por cambio ambiental ligado a los cambios climáticos.

El neandertal es un animal meridional, de bosque abierto o sabana (árboles grandes, arbolitos sueltos y hierba), no es un hombre de estepa. Siempre los han pintado en el norte de Europa, pero ellos se iban al norte cuando hacía calor; en los periodos glaciales estaban en el sur de España, el sur de Italia y la península grecobalcánica. Por su tecnología, posiblemente cazaban en grupos pequeños y al acecho, escondiéndose detrás de árboles y arbustos. Y ocurre algo inesperado: el paisaje se hace entonces muy abierto, muy estepario, con pocos arbustos, y el tipo de animales cambia. Pasa de una gran diversidad de fauna a otra menor pero muy grande: mamuts, bisontes, renos… animales que hay que cazar de otra manera, con proyectil o lanzando piedras a distancia. Y sus herramientas de caza son más pequeñas y lanzables, no pesan. La mejor tecnología para esa caza la tiene nuestra especie, los sapiens que vienen de la estepa asiática perfectamente adaptados. Pero todavía sobrevivió miles de años.

Aunque la rápida desaparición de los neandertales tras la irrupción de Homo sapiens en Europa sugiere que estos últimos estuvieron relacionados con la desaparición de los neandertales, muchas son las preguntas para las que no hay una respuesta clara. ¿Compitió H. sapiens intensamente con ellos por recursos?, ¿los mataron y exterminaron en combate?, ¿los contagiaron de enfermedades para las cuales carecían de defensa?, ¿no soportaron, los neandertales, determinados cambios climáticos o ambientales?, ¿se cruzaron H. sapiens y neandertales siendo estos asimilados por la nueva especie?

Extincion:

La hipótesis de extinción por la rigurosidad de la última gran glaciación parece descartada ya que los neandertales habrían estado muy bien adaptados al clima glacial. Por otra parte, la hipótesis de mixogénesis o hibridación Homo sapiens/Homo neanderthalensis resulta, por los mapeos de secuencias de ADN, bastante probable. Sin embargo, también es posible que los neandertales se hayan extinguido al no poder competir por los recursos con los H. sapiens (que eran diez veces más numerosos) y hayan sido desplazados a regiones donde la comida y la vivienda eran más difíciles de encontrar.

Recientes investigaciones abren la posibilidad de presencia de neandertales mucho más al norte del área de distribución habitual; como en la localidad rusa subártica de Byzovaya, en la que se han encontrado restos arqueológicos musterienses (Paleolítico Medio) datados entre hace 34 000 y 31 000 años. Se trataría de uno de los yacimientos neandertales más tardíos, cuando casi toda Europa ya estaba ocupada por las culturas del Paleolítico superior (Homo sapiens).

Los últimos reductos de neandertales, datados en unos 28 000 años-20000 se encontraron en el sur de la Península Ibérica (España y Portugal).

En la siguiente lista los yacimientos de neardenthales más importantes:

 

Alemania

Bélgica

Chequia

Croacia

Eslovaquia

Eslovenia

España

Francia

Neandertal 1, 1856.

Inglaterra

Italia

Irán

Irak

Israel

Portugal

Rumanía

Rusia

Siria

Ucrania

Uzbekistán

Tabla comparativa de las diferentes especies del género Homo

Los nombres en negrita indican la existencia de numerosos registros fósiles.
Especies Cronología (cron) Distribución Altura de adulto (m) Masa de adulto (kg) Volumen craneal (cm³) Registro fósil Descubrimiento /
publicación del nombre
H. habilis 2.5–1.4 África oriental 1.0–1.5 30–55 600 Varios 1960/1964
H. rudolfensis 1.9 Kenia       1 cráneo 1972/1986
H. georgicus 1.8–1.6 Georgia     600 Escasos 1999/2002
H. ergaster 1.9–1.25 Este y Sur de África 1.9   700–850 Varios 1975
H. erectus 2–0.3 África, Eurasia (Java, China, Vietnam, Caucaso) 1.8 60 900–1100 Varios 1891/1892
H. cepranensis 0.8 Italia       1 copa craneal 1994/2003
H. antecessor 0.8–0.35 España, Inglaterra 1.75 90 1000 Tres sitios 1994/1997
H. heidelbergensis 0.6–0.25 Europa, África 1.8 60 1100–1400 Varios 1907/1908
Homo rhodesiensis 0.3–0.12 Zambia     1300 Muy pocos 1921
Homo neanderthalensis 0.23–0.024 Europa, Asia Occidental 1.6 55–70 (complexión fuerte) 1200–1900 Varios 1829/1864
Homo sapiens 0.25–presente Mundial 1.4–1.9 55–100 1000–1850 Todavía vive —/1758
H. sapiens idaltu 0.16 Etiopía     1450 3 cráneos 1997/2003
H. floresiensis 0.10–0.012 Indonesia 1.0 25 400 7 individuos 2003/2004

Cuadro sinóptico de la evolución humana

Época[21] Edad Tiempo (absoluto) Australopitecinos (África) Homo en África Homo en Europa Homo en Asia Cultura
Holoceno (reciente) Actualidad
 
11 700
  H. sapiens H. sapiens H. sapiens Neolítico a actualidad
(Escritura, …)
Pleistoceno Tarantiense[22] 11 700
 
 
 
 
 
126 000
  H. sapiens
(195 000-act.)
H. sapiens
(¿40 000-act.)
H. neanderthalensis
(230 000-29 000)
H. sapiens
(42 000-act.)
H. floresiensis
(75 000-13 000)
H. erectus soloensis
(130 000-50 000)
Paleolítico Superior
Musteriense
(Pensamiento abstracto, arte)
Ioniense[22] 126 000
 
 
 
 
 
781 000
  H. sapiens idaltu
(185 000)
H. sapiens
(195 000-act.)
H. rhodesiensis
(600 000-160 000)
H. neanderthalensis
(230 000-29 000)
H. heidelbergensis
(500 000-250 000)
H. erectus
(1,8 Ma-250 000)
Musteriense
Achelense
(Fuego)
Calabriense[22] 781 000
 
 
 
1,8 Ma
Paranthropus robustus
(2,0-1,2 Ma)
P. boisei
(2,3-1,2 Ma)
Australopithecus sediba
(1,95-1,78 Ma)
H. ergaster
(1,75-1 Ma)
H. habilis
(1,9-1,6 Ma)
H. antecessor
(>780 000)
H. cepranensis
(800 000)
Homo sp. de la Sima del Elefante
(1,2 Ma)
H. erectus
(1,8 Ma-250 000)
H. georgicus
(1,8 Ma)
Achelense
Olduvayense
Gelasiense[22] 1,8 Ma
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
2,59 Ma
A. sediba
(1,95-1,78 Ma)
P. robustus
(2,0-1,2 Ma)
P. boisei
(2,3-1,2 Ma)
P. aethiopicus
(2,6-2,2 Ma)
A. garhi
(2,5 Ma)
A. africanus
(3-2,5 Ma)
H. habilis
(1,9-1,6 Ma)
H. rudolfensis
(2,4-1,9 Ma)
 
 
 
 
 
 
 
 
    Olduvayense
(Industria lítica)
Plioceno Piacenziense 2,59 Ma
 
 
 
 
 
 
3,6 Ma
A. africanus
(3-2,5 Ma)Kenyanthropus platyops
(3,5 Ma)
A. bahrelghazali
(3,58 ± 0,27 Ma)
A. afarensis
(4-2,7 Ma)
       
Zancleense 3,6 Ma
 
 
5,33 Ma
A. afarensis
(4-2,7 Ma)
A. anamensis
(4,2-3,9 Ma)
   

 

Cuadro de la Evolucion Humana:

 

File:Mapa de las migraciones humanas.svg 

 

Uno de los períodos más estudiados y debatidos de la evolución humana es el que transcurre entre los 50 y 30 mil años atrás. Momento en que los Homo sapiens llegan a Europa, y también época en la que los Neandertales desaparecen de la faz de la Tierra. Ha ido cambiando muchísimo la visión de este período a la luz de los descubrimientos paleoantropológicos y genéticos de los últimos veinte años. Un nuevo estudio arroja más evidencia a favor de unos neandertales modernos, inteligentes, con pensamiento simbólico y con una tecnología refinada propia.

image

Ya se sabe que hubo contacto entre estas dos especies humanas, gracias a la genética, que probó que los humanos de hoy en día les debemos un 4 por ciento de nuestros genes a los neandertales. El contacto no comenzó en Europa, sino en Medio Oriente, y hace al menos unos 100 mil años. Pero las tecnologías refinadas como el Châtelperroniense o el Auriñaciense, parecen ser propias de Europa.

Jean-Jacques Hublin, investigador del Instituto de Antropología Evolutiva Max Planck de Alemania, es un paleantropólogo que aboga por esta hipótesis a la luz de los descubrimientos que viene haciendo en Francia y España. Ya hace algunos años tiró la posibilidad de que el auriñaciense, que siempre se asoció a los Homo sapiens, podría haber sido originado por los neandertales, ya que no hay fósiles de Homo sapiens en Europa de la época en que esta tecnología aparece en el registro fósil. Ahora, en un nuevo estudio publicado en PNAS, confirma lo que ya se había dicho sobre el Châtelperroniense , que sería autóctono, y no estaría asociado a los sapiens.

Apenas se descubrió el auriñaciense, una tecnología lítica refinada, se la asoció a los Homo sapiens, por más que no hubiese fósiles cerca, ya que era propio de ellos, y no de los brutos neandertales. Cuando se descubrió el chatelperroniense, se dijo que era una imitación neandertal del auriñaciense. Esta visión pecaba de discriminación hacia los neandertales, que luego se fue descubriendo que no eran tan brutos.

image Hublin ha vuelto a datar las herramientas del yacimiento francés de Renne y el fósil de un neandertal de Saint Cesaire. Ha usado una nueva técnica de datación por carbono 14, que ha arrojado una fecha de entre 44.500 y 41.000 años. Así es que se termina por probar que la tecnología chatelperroniense es neandertal. Pero Hublin cambia radicalmente su visión al proponer que “los neandertales que tallaron las herramientas y los adornos chatelperronienses hicieron objetos totalmente inusuales para su especie, demasiado avanzados”. El autor opina que se habrían copiado de los sapiens que estaban apenas llegando a Europa Oriental, por esos tiempos, un paso adelante, y otro para atrás.

“Los adornos de conchas hechos por sapiens se conocen en África y Turquía desde hace unos 80.000 años. Cuando llegaron a Europa simplemente cambiaron el material e hicieron los adornos de hueso”, dice Hublin.

Sin embargo, hay quienes dicen que el yacimiento de Renne tiene los estratos demasiado mezclados como para poder dar una opinión bien basada sobre a quién pertenece realmente cada tecnología allí descubierta. Pero Hublin dice que no se ve una mezcla de capas.

Joao Zilhao, profesor de investigación de la Universidad de Barcelona y acérrimo defensor de que los neandertales desarrollaron pensamiento simbólico por sí mismos, dice que es totalmente falso que los neandertales se copiasen de los sapiens. Él también ha estudiado la cueva de Renne. Zilhao dice que “los niveles de base del chatelperroniense [los adornos y las armas neandertales más antiguos] de la cueva de Renne datan de hace 44.000 o 45.000 años y los más antiguos restos del hombre moderno en Europa son los de Oase, en Rumania, y tienen apenas 40.000 años”.

Hublin también ignora otros descubirmientos de adornos y evidencias de pensamiento simbólico entre los neandertales mucho más antiguas.

 

 

La tradición científica vincula la desaparición del hombre de Neandertal en la península Ibérica con la llegada del Homo sapiens, teoría que suscribe que el encuentro entre poblaciones de las dos especies precipitó la extinción de los neandertales. Ahora, una tesis del historiador de la Universidad de Oviedo David Santamaría acaba de echar por tierra estos planteamientos al demostrar que, al menos en nuestro territorio, nunca se produjo el encuentro que sí debieron mantener en Oriente Próximo.

Aquí, ambos linajes no llegaron a coincidir en el tiempo. Es la conclusión a la que llega el arqueólogo después de una larga investigación con la que pudo comprobar que las teorías que atribuyen al sapiens la extinción del neandertal se basan en datos de estratigrafía erróneos y en dataciones poco precisas que rejuvenecen uno de los mayores misterios de la evolución humana.

La tesis, presentada la pasada semana en la Universidad de Oviedo, apuesta por un modelo rupturista que pone en entredicho las teorías sostenidas por historiadores, arqueólogos y antropólogos para explicar la desaparición de los neandertales, un acontecimiento que muchos atribuyen a la superioridad numérica de los humanos modernos, dotados de mayor capacidad adaptativa para la dura competencia por las mismos recursos. Otras interpretaciones sugieren que no resistieron el cambio climático o que la escasa variabilidad genética los hundió para siempre.

En el estudio sobre la transición del Paleolítico medio al superior -un período de tiempo determinante en la historia de la Humanidad porque coincide con la desaparición de la especie neandertal y la llegada del Sapiens a la península Ibérica- Santamaría deja al descubierto la distancia entre los dos grupos humanos, lo que cuestiona interpretaciones como la de la cueva del Castillo (Cantabria) donde los científicos defienden la presencia continuada de neandertales y sapiens.

Para el historiador, no hubo una transición entre ambos grupos humanos como se interpreta de los resultados de algunas excavaciones realizadas en nuestro territorio. «Los hombres modernos no pudieron imitar la industria ni copiar comportamientos de los neandertales porque cuando llegaron al territorio hispano-luso no había rastro de los primeros».

Para explicar los motivos que llevaron a lo que considera una hipótesis errónea apunta a la alteración de los niveles estratigráficos, mezcla de materiales de dos momentos diferentes, y a problemas metodológicos de las técnicas de datación absoluta, que producen un rejuvenecimiento de los datos.

La investigación parte de dos importantes yacimientos asturianos: el abrigo de la Viña (la Manzaneda, Oviedo) y la cueva de Sidrón (Borines, Piloña). De la estratigrafía de ésos proceden los primeros datos, más tarde contrastados y analizados con los de otras localizaciones prehistóricas de Cantabria y Gibraltar, lo que le ha permitido precisar que la especie que nos precedió no resistió en las cuevas del Sur hasta hace 25.000 años, como se viene sosteniendo, sino que su rastro se perdió para siempre más de una decena de miles de años antes y, por consiguiente, antes de la llegada de los Homo sapiens al sur de Europa.

La afirmación no es intrascendente y con toda seguridad alimentará la polémica y el debate sobre la aventura de la Humanidad en el territorio ibérico, último reducto de una especie que miles de años antes había poblado Europa.

La demostración del imposible encuentro de neandertales y sapiens tiene mucho que ver con los avances científicos y tecnológicos de los últimos años; sin ellos sería imposible contar con los datos precisos para reconstruir los acontecimientos que se sucedieron en el período comprendido entre los 40.000 y 30.000 años antes del presente, arco temporal donde se sitúa la aparición de los primeros representantes del hombre moderno, la desaparición del neandertal, la eclosión de las primeras culturas o industrias del Paleolítico superior y la aparición de las primeras evidencias claras de un mundo simbólico (arte parietal y mobiliar).

David Santamaría se apoyó en el análisis de las industrias líticas (herramientas de piedra) para buscar respuestas desde el análisis tecnológico y desde la evaluación cronoestratigráfica del contexto en que aparecen los materiales. Hasta ahora se creía que el hombre de neandertal (Paleolítico medio) había resistido al sur de la Península (Gibraltar) hasta hace 24.000 años, pero los nuevos sistemas de medición radiocarbónica retrasan notablemente estas fechas.

Los análisis hacen tambalearse la teoría que da por segura la continuidad ocupacional en la cueva del Castillo (Puente Viesgo, Cantabria) y la posible presencia de las dos especies en el lugar casi al mismo tiempo, lo que permitía hablar de una transición (industria musteriense local) que ahora descarta la tesis de Santamaría.

A su juicio, las hipótesis que defienden la posible continuidad de la industria de los neandertales por los sapiens no se sostienen con los nuevos métodos. «En muchos casos los depósitos de materiales del Paleolítico superior se movieron o se desplazaron a los niveles del Paleolítico medio generando una transición ficticia», señala Santamaría, que añade: «No hay evidencias contrastadas que respalden la pervivencia de la cultura musteriense (propia de los neandertales) hasta las avanzadas fechas que hasta ahora se venían apuntando».

No es fácil, de todas formas, concretar el momento final de la especie por problemas relacionados con la datación absoluta, pero el historiador opina que ese ocaso pudo producirse más allá de los 40.000 o 45. 000 años antes del presente.

David Santamaría (Oviedo, 1978), profesor asociado del departamento de Historia de la Universidad de Oviedo, acaba de defender la tesis: «La transición del Paleolítico medio al superior en Asturias: abrigo de la Viña y cueva del Sidrón», dirigida por el profesor Marco de la Rasilla. El tribunal estuvo formado por los profesores Adolfo Rodríguez Asensio (Universidad de Oviedo), Valentín Villaverde (Universidad de Valencia) y Marco Peresani (Universidad de Ferrara, Italia).

Las conclusiones del trabajo conforman un modelo totalmente rupturista con la actual teoría sobre lo ocurrido en los años en que se produjo la trascendental transición de una Humanidad a otra, una hipótesis que con toda seguridad promoverá un debate que puede aclarar definitivamente un episodio tan confuso aún como fue la desaparición del hombre de neandertal .

Miembro del equipo de investigación de Sidrón desde hace algunos años y colaborador en las excavaciones desde el inicio, David Santamaría comenzó su tesis doctoral bajo la dirección de Javier Fortea, catedrático de Prehistoria de la Universidad de Oviedo, director de las excavaciones en el abrigo de la Viña, entre 1980-96, y de Sidrón hasta su fallecimiento en 2009.

Ante el trabajo realizado por Santamaría, el profesor Valentín Villaverde manifestó que el análisis de las dataciones no deja lugar a dudas y que cada vez son menos los yacimientos que, una vez evaluados con los métodos actuales, permiten seguir hablando de presencia neandertal hasta hace 25.000 años.

¿Invadieron los Homo sapiens a los neandertales? ¿Los superaban en población de 10 a 1? Dos especies animales raramente pueden ocupar el mismo nicho ecológico, ¿pero podemos olvidarnos de que sapiens y neandertales eran especies inteligentes con cultura? ¿Es correcto compararlos con especies animales salvajes en vez de con un choque de culturas?

image

¿A qué vienen todas estas preguntas? A un nuevo estudio que han publicado en Sience, Paul Mellars y Jennifer French en el que dicen que los Homo sapiens habrían sobrepasado en número a los neandertales. Se basan para ello en el estudio de yacimientos del sur de Francia.

Mellars y French, de la Universidad de Cambridge, Reino Unido, estudiaron la evidencia de presencia de ambos grupos en la región del suroeste de Francia, la que cuenta con más yacimientos conocidos. Estudiaron una región de unos 75 mil kilómetros cuadrados, prestando atención a las culturas materiales Musteriense, Chatelperroniense y Auriñaciense.

Analizaron así cada yacimiento, el tamaño de cada uno, la intensidad de ocupación, indicada por la cantidad de herramientas líticas, según los autores. Con los restos animales calcularon la cantidad de carne consumida.

Así llegaron a analizar 26 yacimientos musterienses, 37 chatelperronienses, y 147 auriñacienses. Al parecer los yacimientos de los sapiens eran el doble de grandes, y tenían una intensidad de ocupación del doble, comparados con los neandertales.

Con todos los datos recopilados, los autores concluyen que los sapiens habrían superado a los neandertales por un factor de 9 o 10. Estos datos implicarían que la supremacía numérica solamente habría sido un factor que permitió a los sapiens echar a los neandertales de sus tierras ancestrales.

Paleoantropólogos reconocidos como Chris Stringer están de acuerdo con el estudio. Pero otros como James O’Connell, de la Universidad de Utah, llaman a tener cuidado con asumir que los neandertales y sapiens utilizaban los sitios y el territorio del mismo modo, cuando hay estudios de cazadores recolectores modernos que muestran que la ocupación territorial y su intensidad, cambia mucho de una cultura a otra.

Por ejemplo, que un grupo permanezca durante años cerca de un mismo sitio, mientras que otros tengan decenas de sitios dispersos por un amplio territorio. Como por ejemplo ocurría con los Tehuelches de la Patagonia, que recorrían cientos de kilómetros en un año, desde el sur de la Patagonia, hasta casi el Río de la Plata.

Erik Trinkaus, de la Washington University, dijo que usar la cantidad de sitios de sapiens, su tamaño y la cantidad de herramientas líticas acumularas a lo largo de miles de años para estimar una población relativa es algo que ya ha sido dejado de lado por los arqueólogos. También dice que la cantidad de sitios tienen poco o nada que ver con cuánta gente había por lo mismo que dijimos arriba.

Los H. Sapiens no eran superiores a los Neandertales

Un nuevo estudio refuta la supuesta superioridad intelectual de los primeros Homo sapiens, sobre el Hombre de Neandertal, y echa por tierra una vez más el mito de que los neandertales eran estúpidos.

El estudio fue publicado por la revista Journal of Human Evolution, por parte de científicos de la Universidad de Exeter, de la Universidad Metodista del Sur y de la Universidad Estatal de Texas, que dicen que no existe diferencia en la eficacia de las tecnologías de sapiens y neandertales. Y agregan que es posible que las herramientas usadas por los neandertales hayan sido mejores o más eficientes que las del Homo sapiens.

Como contamos muchas veces aquí, el Homo neanderthalensis tiene muchos mitos sobre su espalda, tanto a nivel popular como también entre el mismo ámbito de los paleoantropólogos. Pero ya se sabe que eran muy buenos cazadores, que estaban muy bien adaptados a su medio tanto biológica como culturalmente, y que incluso este grupo humano tenía pensamientos simbólicos.

Muchas veces, incluso se dijo que los neandertales tenían deficiencias en sus sistemas sociales y de comunicación, pero en este nuevo estudio se dice que no habría diferencias entre ambas especies. “Los neandertales no eran más tontos, eran distintos”, dicen los autores.

Los investigadores pasaron tres años produciendo ellos mismos herramientas líticas. Crearon sus propias hojas de piedra, imitando tanto el método neandertal, como el de los sapiens. Luego las utilizaron en diversos trabajos, como los cazadores suelen hacer, y como se cree habrán hecho nuestros antepasados y sus primos.

Lo que hicieron fue comparar cuantas herramientas se podían crear a partir del material disponible, cuan rápido y sencillo era producir filos cortantes, la eficiencia de las herramientas, y cuanto duraban.

Los neandertales usaban herramientas de piedra que eran principalmente romas, en tanto que los sapiens usaban piedras más filosas que, para muchos arqueólogos, eran prueba de su intelecto superior.

Esas herramientas fueron producidas por el Homo sapiens durante su colonización de Europa, aproximadamente hace 40 mil años.

Hasta hace un tiempo se creía que con esas herramientas o armas los antepasados del hombre habían superado y terminado por expulsar a sus rivales neandertales.

Se cree que los neandertales se extinguieron hace unos 28 mil años, lo que sugiere al menos 10 mil años de posible interacción entre las especies.

Pero lo que vieron los investigadores en la práctica, es que las herramientas neandertales eran más eficientes.

Según Metin Eren, estudiante de arqueología experimental de la Universidad de Exeter y autor principal del estudio, éste pone en tela de juicio viejas presunciones de que los Homo sapiens eran superiores a los neandertales.

“Es hora de que los arqueólogos comiencen a buscar otras razones de la extinción de los neandertales y la supervivencia de nuestros antepasados”, señaló. Marcus Bastir, su colega, añade: “Los neandertales estaban muy bien adaptados. Cuidaban a sus enfermos, y, por tanto, tenían una estructura social y un lenguaje. Practicaban enterramientos… Debió de haber varios motivos para su extinción”.

Y es que la más aceptada, que los sapiens estaban mejor preparados para ocupar el medio, y terminaron echando a los neandertales de todos lados… ya no se sostiene desde hace algún tiempo, si bien era la única que tenía algún tipo de lógica para la mayoría. Todavía sigue en pie, sin pruebas, la teoría de que los neandertales podrían haber sido absorbidos genéticamente por los sapiens.

Para Eren “tecnológicamente hablando no existe diferencia entre una herramienta y otra. Cuando pensamos en los neandertales, necesitamos dejar de pensar en términos como `estúpido` o `menos avanzado y pensar en que eran `diferentes`”, manifestó.

Antonio Rosas, investigador del Museo Nacional de Ciencias Naturales (CSIC), cree que todo es culpa de los prejuicios y de un falso concepto de progreso asociado al avance temporal. “Se ha tomado como mejora tecnológica algo que sólo es un cambio de diseño”, asegura Rosas. “Las herramientas de punta son como las tazas de colores: parecen más bonitas pero llevan igual el café”, explica el paleontólogo.

 

 Estaremos al tanto..

 

 

 

 

Publicado enero 24, 2013 por astroblogspain en Uncategorized

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