El Lince……   1 comment

Lince-1

El Lince Iberico esta en peligro critico de extinción, en el año 2002, estuvo a punto de desaparecer, parece que ahora se recupera:

File:Mapa distribuicao lynx pardinus defasado.png

Distribución año 1983

File:Mapa distribuicao lynx pardinus 2003.png

Distribución año 2002

Distribucion año 2011-12

El lince ibérico (Lynx pardinus) es una especie de mamífero carnívoro de la familia Felidae, endémico de la Península Ibérica. Actualmente sólo existen dos poblaciones en Andalucía aisladas entre sí con un total de cerca de 200 individuos, más otra en los Montes de Toledo de sólo unos quince individuos y por ello escasamente viable, lo que lo convierte en el felino más amenazado del mundo.

Es un felino de aspecto grácil, con patas largas y una cola corta con una borla negra en el extremo que suele mantener erguida batiéndola en momentos de peligro o excitación. Sus características orejas puntiagudas están terminadas en un pincel de pelos negros rígidos que favorece su camuflaje al descomponer la redonda silueta de su cabeza. También son características las patillas que cuelgan de sus mejillas. Aparecen a partir del año de vida cuando apenas cuelgan por debajo de la barbilla y aumentan de tamaño con la edad. Los machos tienen las patillas y los pinceles negros más largos que las hembras.

Su fórmula dental es la siguiente: 3/3, 1/1, 2/2, 1/1 = 28.[4]

Su coloración varía de pardo a grisáceo con los flancos moteados de negro.

Existen tres patrones de pelaje:

 

  • Mota fina: con numerosas manchas de pequeño tamaño y repartidas uniformemente y de manera densa, que tienden a concentrarse en los flancos laterales.
  • Mota gruesa A: las manchas son de mayor tamaño y tienen cierta tendencia a disponerse en líneas, apareciendo dos o más parejas de motas de mayor tamaño a nivel de los hombros.
  • Mota gruesa B: las motas son del mismo tamaño que en la mota gruesa A, pero no se aprecia ninguna ordenación específica ni las manchas de los hombros.

Es un lince de pequeño tamaño, pesando aproximadamente la mitad que el lince boreal o euroasiático (Lynx lynx). Los machos adultos pesan un promedio de 12,8 kg y las hembras sobre 9,3 kg, llegando a pesar los machos hasta 20 kg. Ambas son distintas especies, simpátricas en Europa central durante el pleistoceno. La época de la separación se estima que ocurrió mucho antes que la separación de los linces eurasiáticos y el lince canadiense (Lynx canadensis). Se considera que los linces eurasiáticos e ibéricos comparten como antecesor a Lynx issiodorensis, el ibérico en Europa y el lince eurasiático (que más tarde dio lugar al lince de Canadá) en China. Aunque las áreas de distribución del eurasiático y del lince ibérico nunca se solaparon mucho, y han llegado a estar esencialmente separados en épocas recientes, los dos linces pudieron coexistir hasta finales del siglo XIX en los Pirineos y quizá en la costa norte de España.

En el año 2006 los únicos núcleos con presencia de reproducción segura de la especie se limitaban a Sierra Morena, en concreto el Parque Natural de la Sierra de Andújar (que es la principal población de lince ibérico que hay en el mundo), los parques naturales de Cardeña y Montoro, y el Parque nacional de Doñana y su entorno. Podría haber poblaciones muy reducidas en otras comarcas, con datos de presencia reciente en el Suroeste de Madrid y en Montes de Toledo, donde se han localizado al menos 15 ejemplares distintos mediante fototrampeo: tres hembras adultas, dos machos adultos, cuatro subadultos —dos machos y dos hembras—, y seis cachorros

Las poblaciones existentes a finales del siglo XX probablemente se encuentran desaparecidas (Sierra de San Pedro, Villuercas y Sierra de Gata en Extremadura, Sierra Morena Central y Occidental y algunos puntos de las Sierras Béticas de Jaén y Granada, Toledo, Madrid, y quizas Guadalajara. En conjunto, las poblaciones de Sierra Morena Oriental y Doñana sumaban menos de 200 ejemplares en 2005. Sin embargo, parece que la tendencia se invierte muy ligeramente, y en el año 2007 se estima la población en los 2 principales núcleos citados anteriormente (únicos donde hasta ese momento se había confirmado su presencia estable y la reproducción) de entre 215 y 250 ejemplares (50-53 en Doñanay el resto en Sierra Morena). A los que habría que sumar los 15 ejemplares localizados recientemente en Castilla la Mancha

La población de lince ibérico en libertad en la comunidad autónoma andaluza se ha triplicado en los últimos diez años y ha pasado de los 97 ejemplares en el censo de 2001 a los 326 en el último realizado en 2011, por lo que los expertos garantizan que “el lince no se va a extinguir“.

La población de Lince Ibérico ha pasado por momento críticos. Hoy en día asistimos a su renacimiento gracias al esfuerzo de científicos, técnicos y administraciones. En la actualidad, se contabilizan 314 ejemplares. En el Parque Nacional de Doñana hay una zona, un metaterritorio de 400 hectáreas, con alta densidad de conejo el hábitat ideal para el lince.

 

El programa Life-Lince de la Unión Europea, en el que participan conjuntamente la Estación Biológica de Doñana y la Consejería de Agricultura, Pesca y Medio Ambiente ha conseguido crear las bases para evitar la desaparición de esta especie. Está catalogada por la Unión Internacional de Conservación de la Naturaleza (UINC) como en peligro crítico de extinción.

Las causas frecuentes de muerte en el Lince Ibérico están atribuídas a la presencia de lazos, cepos, trampeo ilegal y atropellos. El 40% de las muertes se debe a impactos con vehículos en circulación.

En la actualidad hay cuatro centros de cría: Acebuche (Huelva), Silves (Portugal), Olivilla (Jaén) y Granadilla (Cáceres). En 2012 han nacido 45 ejemplares de Lince Ibérico.

Y esta volviendo a aparecer en zonas donde se creia extinto:

Investigadores de la Universidad Rey Juan Carlos hallaron el pasado mes de octubre y en la provincia de Madrid unos excrementos que, por su forma y tamaño, parecían ser de lince ibérico. Una parte de estos excrementos fueron, tras notificarlo al coordinador del Grupo de Trabajo del Lince Ibérico del Ministerio de Medio Ambiente, enviados al laboratorio de referencia más próximo del Dr. Ignacio Doadrio, en el Museo Nacional de Ciencias Naturales de Madrid-CSIC, para su correcta identificación utilizando modernas técnicas moleculares. Los resultados del análisis han ratificado la identificación visual previa, ya que uno de los excrementos fue clasificado genéticamente de forma inequívoca como perteneciente a lince ibérico (Lynx pardinus).

Aunque ha pasado cierto tiempo desde el descubrimiento de las heces, localizadas en el mismo centro de la ZEPA y LIC de los ríos Cofio y Alberche, se puede ahora afirmar que algún ejemplar de lince ibérico estuvo presente en la zona hace sólo cinco meses. Es de destacar que el hallazgo se llevó a cabo durante el trabajo de campo de un proyecto de la Universidad Rey Juan Carlos con conejo de monte, por tanto, es más que previsible que un exhaustivo estudio centrado en el lince permitiera localizar más excrementos, al menos en la zona donde han sido encontrados los primeros.

Dado que en diversos ámbitos se viene considerando de hecho al lince ibérico como una especie extinta en la Comunidad de Madrid, este descubrimiento resulta en verdad esperanzador. En realidad, constituye la certificación molecular de una evidencia claramente manifestada en todos los informes realizados durante la década de los 90 en dicha Comunidad Autónoma. En ellos se recogieron pruebas fiables de la presencia de linces en la región a las que nunca se otorgó la debida credibilidad, entre otras cosas, por carecer los informes de análisis genéticos de las muestras fecales, los cuales aún no habían sido desarrollados.

Este reciente hallazgo podría ser el catalizador de la elaboración y aplicación de un Plan de Recuperación de la especie en la Comunidad de Madrid, al que la administración está obligada por ley. El lince ibérico, especie exclusiva de la península, se encuentra en peligro crítico de extinción y se le considera el felino más amenazado del planeta. Así, su posible recuperación en la provincia de Madrid supondría un importante avance para la salvación de la especie. Además del Plan específico de Recuperación sería necesaria también la aprobación del PORN de la ZEPA en la que se encontraron los excrementos, ya que ambas herramientas permitirían preservar en su estado actual tanto los hábitats donde la especie está presente, como aquellos otros potencialmente adecuados para albergar nuevamente al lince ibérico.

El equipo de investigación que descubrió la presencia de lince está compuesto por Emilio Virgós, Sara Cabezas-Díaz y Jorge Lozano.

Ecologistas en Acción recibe con gran satisfacción esta noticia, y exige a la Comunidad de Madrid que tome medidas urgentes para realizar el necesario trabajo de campo para conocer mas detalles de esta poblacion linceras, asegurar su conservación y paralizar todos los proyectos y actividades que pongan en riesgo su población.

Ecologistas en Acción considera especialmente urgente que se descarte totalmente el proyecto de duplicar la carretera M-501, ya que se encuentra precisamente en la zona lincera de la Comunidad de Madrid.

Además, Ecologistas en Acción denuncia el desinterés de la Comunidad de Madrid en conservar la población, seguramente muy escasa, de linces ibéricos en Madrid, lo que facilita sus intenciones de desarrollos urbanísticos y de construcción de infraestructuras en la ZEPA de los encinares de los ríos Alberche y Cofio y alrededores.

Fuente: www.ecologistasenaccion.org

El lince ibérico, avistado en el sur de Salamanca durante los últimos meses…

Los expertos creen que podrían convivir alrededor de una decena de parejas en el Espacio Natural de El Rebollar:

Cabreros, excursionistas o científicos han avistado en los últimos meses ejemplares de lince ibérico en el sur de la provincia de Salamanca, donde podrían convivir alrededor de una decena de parejas.

La última de las observaciones se produjo en invierno, a menos de un kilómetro de la ciudad salmantina de Béjar, según ha confirmado hoy uno de los investigadores de la especie más importantes en el mundo, el profesor Jesús Garzón.

Para apoyar la recuperación del felino más amenazado del mundo, el Gobierno español desarrollará un proyecto con fondos europeos entre 2014 y 2020, que afectará a las comunidades de Andalucía, Extremadura, Castilla-La Mancha, Madrid y Castilla y León.

Sin fotos, de momento

A través de muestras de excrementos se ha comprobado que el lince ibérico frecuenta los pueblos salmantinos de Lagunilla y Valdelageve, una zona de la Sierra de Béjar próxima al Valle del Ambroz (Cáceres).

Desde hace dos años, los vecinos de los pueblos del Espacio Natural de El Rebollar, al suroeste de Salamanca, en plena Sierra de Gata, también han advertido la presencia de lince ibérico.

Un estudio realizado por el naturalista Luis Garzón (de la Fundación CBD-Hábitat) durante varios años también ha detectado la presencia de los felinos en Extremadura y Castilla y León, en una amplia comarca del norte de Cáceres y sur de Salamanca, que asciende desde el valle del Tajo por el valle del Tiétar hacia la Vera y el valle del Jerte, pasa por la sierra de Tormantos, rebasa Béjar y continúa por los valles del Alagón y el Ambroz hasta Granadilla. Los investigadores estiman que por estos terrenos, de más de un millón de hectáreas, campean un mínimo de entre 30 y 50 ejemplares.

La Junta de Castilla y León desarrolló un proyecto de «foto-trampeo» para inmortalizar ejemplares de la especie, aunque no hubo resultados positivos.

Sin embargo, los expertos están convencidos de que varias parejas de lince ibérico se mueven en el triángulo que forma la zona salmantina de El Rebollar, la parte cacereña de la Sierra de Gata y los parajes portugueses de La Sierra de Malcata.

En Ciudad Real:

EFE / CIUDAD REAL
Día 21/05/2012
 
 
Fotografían a un lince ibérico en Ciudad Real del que no se tenía registro desde 2010

 
El lince ibérico es el carnívoro más amenazado de Europa, considerado en peligro crítico de extinción por la UICN

La Consejería de Agricultura de Castilla La Mancha, a través de la dirección general de Montes y Espacios Naturales, ha constatado la presencia de un nuevo ejemplar de lince ibérico (Lynx pardinus) en el sur de la provincia de Ciudad Real, tras ser capturadas sus instantáneas en cámaras de foto-trampeo.

El ejemplar ha sido identificado como «Fontana», una hembra nacida en 2009 en el seno de la población lincera de Andújar-Cardeña y de la que no se tenía registro fotográfico desde 2010.

El avistamiento se produjo el pasado 19 de abril, fecha en la que se tomó la fotografía y en la que se puede observar al ejemplar acercándose a uno de los puntos de control distribuido por el territorio de dispersión de la especie en la provincia manchega.

Con el nuevo hallazgo, junto con los datos anteriores, se pone de manifiesto la importancia de la zona para la conservación y expansión de las poblaciones de lince de Sierra Morena, indica la Junta en un comunicado.

El anterior avistamiento de un lince ibérico en la provincia de Ciudad Real, también constatado a través de cámaras de foto-trampeo, tuvo lugar en junio de 2011, cuando se le realizaron fotografías en una finca de la provincia de Ciudad Real.

En agosto de 2011, se conocía la aparición de un lince en una finca cinegética en otra finca de la provincia de Ciudad Real que procedía de la primera suelta en libertad realizada en Guarrizas, en la provincia de Jaén.

Este lince, de nombre «Grazalema», fue liberado por la Junta de Andalucía dentro del Parque Natural de Despeñaperros en diciembre de 2010 y era uno de los primeros ejemplares de reintroducción en la naturaleza que habían nacido de ejemplares en cautividad.

Cruzar la frontera andaluza

Tales datos, según algunos expertos, ponen de manifiesto que el lince ibérico está cruzando con «cada vez más frecuencia» la frontera de Andalucía, lo que está permitiendo la dispersión por Castilla-La Mancha de ejemplares de la especie, que ha llegado a estar al borde de la extinción.

Algunos datos manejados por técnicos de la Consejería de Agricultura revelan la presencia del lince ibérico no sólo en el sur de la provincia de Ciudad Real y Albacete, sino también en otros lugares de la provincia de Toledo y Cuenca, si bien en estos no se tiene constancia gráfica de su presencia.

Ya en 2007, la Junta anunció el descubrimiento de una tercera población viable de lince ibérico, en el sureste de Castilla-La Mancha, llegándose a identificar catorce ejemplares, incluidos varios cachorros, y a obtenerse cuarenta y cincorastros (pelo y excrementos) cuyo análisis genético permitió atribuirlos a linces.

No se han vuelto a obtener datos de esta población, por ello algunas organizaciones conservacionistas a pedir al Gobierno regional que centre sus esfuerzos en conocer su estado actual.

La Consejería de Agricultura, a través de la dirección general de Montes y Espacios Naturales, participa actualmente en dos proyectos cofinanciados con fondos europeos LIFE+ para la conservación del lince ibérico, denominados Priorimancha e Iberlince, con los que se trabaja en la mejora del hábitat del lince y del conejo, clave en la alimentación del felino más amenazado del planeta.

Castilla-La Mancha fue la primera Comunidad Autónoma en dotarse de un plan de recuperación para el lince ibérico, en septiembre de 2003.

Ejemplares en dispersión

Según Alberto López, son las zonas limítrofes a las provincias andaluzas de Jaén y Córdoba en las que se han detectado ejemplares en dispersión a través de numerosos indicios. Por otra parte,  en Los Montes de Toledo ha habido indicios indirectos a partir, principalmente, de excrementos, así como de avistamientos por parte de personas. En definitiva,  hay constancia de la existencia de una población estable de lince en Castilla-La Mancha, con indicios que apuntan a la presencia de ejemplares en dispersión en las provincias de Ciudad Real, Albacete y Cuenca. En los últimos meses hemos recopilado suficientes datos como para  asegurar que hay una población en distintas zonas del territorio”, concluyó Alberto López.

    A su juicio, el objetivo es que los individuos lleguen a formar un asentamiento estable en un periodo de tiempo. “Lo verdaderamente importante son los trabajos que se están llevando a cabo para que el lince se pueda establecer en un periodo medio de tiempo y con una población estable y consolidada”, añadió. Como ejemplo, citó los magníficos resultados que se han obtenido gracias al programa de recuperación del águila imperial en Castilla-La Mancha.

En un lugar de los Montes de Toledo, cuyo lugar exacto la administración de Castilla-La Mancha esconde celosamente, vive la tercera población salvaje de linces ibéricos.

A finales de 2007, el gobierno de Toledo anunció que aún quedaban felinos en la comunidad, aunque poco más se supo, y el silencio con el que se salvaguarda ese tesoro biológico ha sembrado de dudas e inquietud a muchos expertos. Las zonas linceras de Castilla-La Mancha están muy custodiadas por los agentes ambientales de la comunidad. Pero ese trabajo sobre el terreno se lleva a cabo sin dar publicidad al lugar por motivos de seguridad.

La Consejería de Industria, Energía y Medio Ambiente ha confirmado ahora a este periódico que «el último censo realizado estimó que existían al menos 15 ejemplares, con tres territorios de cría regentados por hembras con crías». Según la consejera castellano-manchega Paula Fernández, se ha detectado al lince en «Sierra del Relumbrar, Montes de Toledo ,en muchos casos en fincas privadas con las que se va promover la colaboración para la conservación».

 El proyecto está dotado con tres millones de euros y comenzo a principios de 2009. Contempla una amplia gama de acciones relacionadas con el seguimiento de estas especies, con la mejora del hábitat, el fomento de poblaciones de conejos, con la eliminación o corrección de factores de mortalidad no natural como la corrección de tendidos eléctricos, el estudio de métodos selectivos de control de predadores generalistas, y, por supuesto, con la educación, sensibilización y concienciación de los sectores implicados en la conservación de las mismas

File:Grafico Lince.jpg

El lince ibérico se encuentra en el bosque y matorral mediterráneo, en zonas muy restringidas de la península ibérica. En España en muy pocas áreas, bien conservadas y aisladas de la actividad humana, mientras que en Portugal parece que se ha extinguido. Este tipo de hábitat le proporciona refugio y pastos abiertos para cazar conejos, que supone el 90 % de su dieta.

En Portugal se están haciendo esfuerzos denodados para la recuperación del hábitat del lince, como en la Reserva Natural de la Sierra de Malcata.

El tamaño del territorio que necesita cada ejemplar está condicionado por la abundancia de presas potenciales, pero como media un lince ocupa unos 10 km². En zonas ricas en alimento, el territorio del lince será algo menor que en zonas pobres. Dentro de este territorio suelen existir distintas residencias vitales para el lince, como las zonas de monte bajo para el descanso y las zonas de campeo, donde el lince estará en activo, y que coinciden con las de máxima densidad de conejos.

Las preferencias examinadas del hábitat del lince en el área de Doñana, incluyendo el parque y los alrededores, revelan que el lince está generalmente ausente en las tierras de cultivo y en plantaciones de árboles exóticos (eucalipto y ciertos pinos), donde también escasean los conejos. En el parque, la radiotelemetría muestra que más del 90% de los puntos de reposo del día usados por el lince se localizan dentro del matorral denso. El lince se encuentra principalmente entre los 400 y 900 m de altura, pero este intervalo puede extenderse hasta los 1600 m

En la mayoría de los casos, el lince ibérico vive de manera solitaria y nómada, mostrándose más sociable en la época de celo. Es un ágil cazador. Se aproxima sigilosamente a la pieza y salta sobre ella con rapidez. Menos frecuentemente espera oculto a que pase cerca una pieza. Cuando las temperaturas máximas aumentan, los linces pasan más tiempo descansando, al contrario que cuando hay precipitaciones. Los linces juveniles son básicamente crepusculares y diurnos, con un aumento de su actividad nocturna después de su primer año de vida. Durante el invierno, los linces pueden tener actividad durante las 24 horas del día, contrastando con sus hábitos casi estrictamente nocturnos en verano.

Un estudio de radiotelemetría en el parque nacional del Coto de Doñana mostró linces principalmente nocturnos, con la actividad concentrada en el crepúsculo, y cuando los animales se movían de sus lugares de reposo diurnos hacia los de caza nocturna. El recorrido diario realizado fue como promedio de siete kilómetros, con los machos viajando generalmente más lejos que hembras.

El lince ibérico es el único carnívoro considerado como especialista en conejos. Esta especie le aporta del 80 al 90% de su alimentación. También consume anátidas, ungulados, perdices, pequeños mamíferos y otras aves. La aparición de estas presas en su dieta depende de la época del año, de la disponibilidad de presas y de la zona.

Por el peso, el 93% de la presa del lince ibérico durante la estación del verano esta compuesto por conejos, que sufren en determinada época la mixomatosis. La proporción de conejos en la dieta disminuye levemente en los meses del invierno, cuando el número de conejos están en un punto bajo anual. En este tiempo, cazan cervatillos y muflones juveniles. En las marismas del Coto de Doñana, a lo largo de la costa sudoccidental española, los patos son un recurso alimenticio estacional importante desde marzo a mayo, durante la época de cría. Las necesidades energéticas del lince ibérico se ha estimado que equivalen a aproximadamente un conejo por día.

La época del celo comienza entre enero y febrero, adelantándose en las regiones meridionales desde finales del mes de diciembre hasta mediados del mes de febrero. El lince, a pesar de ser un animal de hábitos solitarios, en esta época del año suele permanecer con su pareja. Las madrigueras se hacen en lugares bien protegidos y escondidos como roquedos, árboles huecos. La gestación dura de 65 a 72 días, de lo que se deduce que la época del nacimiento se sitúa entre los meses de marzo y abril. Las camadas suelen constar de una a cuatro crías, siendo lo más habitual dos cachorros. A las cuatro semanas la madre lince cambia de madriguera, y a los dos meses los cachorros son capaces de acompañar a su madre en las cacerías. Éstos son independientes en 7 ó 12 meses (más o menos cuando la hembra entra de nuevo en celo) y permanecen en su territorio natal hasta los 20 meses. Suelen sobrevivir a la independencia entre uno y dos linces por hembra.

Las hembras pueden criar en su primer invierno, pero la época de la primera reproducción depende de factores demográficos y ambientales. En una población de alta densidad, como la de Doñana, la edad en la primera reproducción depende de cuando una hembra adquiere un territorio. Esto ocurre normalmente debido a la muerte o a la expulsión de un residente. Es posible que una hembra no se reproduzca hasta transcurridos cinco años de edad, y solamente cuando su madre muera y adquiera un territorio se reproducirá (lo que no favorece la repoblación del lince). Suelen vivir unos 13 años, siendo fecundos hasta los 10 años.

Las principales amenazas sobre la especie son la mortalidad inducida por el hombre sobre todo por atropellos con vehículos de motor, pero también por caza furtiva directa, instalación de cepos y lazos dirigidos a otras especies, envenenamiento ilegal, etc. Desde el año 2000, han muerto en Doñana 57 linces, 24 de los cuales fueron atropellados. El índice de mortalidad, además, es mas alto en las carreteras que unen Matalascañas con las poblaciones cercanas, donde murieron 8 animales en la última década. La cifra es elevada si tenemos en cuenta que el número de linces que habitan en el parque no supera el medio centenar. Cuatro de cada diez linces atropellados mueren en estas carreteras ya que la vía atraviesa una de las zonas que utilizan los linces para sus desplazamientos. La reducción de las poblaciones de conejo como consecuencia de la mixomatosis, neumonía vírica, así como la ganadería intensiva, con la consiguiente sobreexplotación del estrato herbáceo, que limita a su vez las poblaciones de conejos y repercute en los linces ibéricos. Para evitar atropellos se han instalado ecoductos

Según un trabajo realizado por la revista Molecular Ecology, los linces ibéricos sólo tienen un linaje genético, una escasez de diversidad del ADN que se da también en otras especies de félidos como los guepardos o los leones del cráter de Ngorongoro en Tanzania. Según investigadores españoles, su número ha sido siempre escaso debido a su excesiva especialización predadora, restringida prácticamente a una única especie: los conejos

 

El Lince depende de todos…Ayudemosle….

 

Publicado diciembre 25, 2012 por astroblogspain en Uncategorized

Una respuesta a “El Lince……

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  1. Me encantan las fotografías y ver que hay mayor número de ejemplares en los últimos años, siempre es una buena noticia.
    Saludos

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